Cuando era chica me decían algunos que Dios castigaba las malas acciones, que uno tenía que portarse bien a fin de recibir la Gracia Divina, una suerte de Santa Claus o Viejito Pascuero que espera que te portes bien para darte regalos…
Con el tiempo y los años me di cuenta que al fin la historia siempre fue otra… que el “Dios Castiga”, no era más que una forma de forzarte a hacer o no hacer cosas basándose en las mediciones de bueno o malo hechas por otros… que al fin Dios no iba a tomarse el tiempo de tomar los estándares de algunos para ver si tu actuar era o no bueno y te castigaría con las penas más increíbles de la vida… es lamentable que pese a todo algunos continúen manteniendo dicha idea…
Me duele cuando veo que aun existe quienes se aferran al poder por medio del desconocimiento, del miedo, construyendo una cultura del terror, limitando a un Dios increíble, maravilloso, habido de llenarnos de lindos regalos cada dia, desde el sol cuando sale, hasta los pajaros o la lluvia… siguen manteniendo la idea fija de un Dios escondido en una central de comunicaciones verificando por medios tecnológicos (o divinos) si tu haces bien o haces mal para apretar el botón rojo del castigo… lo peor sigue siendo no el castigo sino que las bases para verificar si eres bueno o malo, son las dadas por otros pares, seres humanos tan imperfectos como tu, o aun peores…
Yo después de una vida he llegado al convencimiento mas pleno de que Dios no tiene, ni quiere tener el tiempo, ni las ganas de hacerlo… si es Padre, le interesara, le importara, le gustara… dedicarse a castigar a sus hijos? O preferirá ver como hacen uso de su regalo mas preciado, el “libre albedrio”, y elijen vivir la vida amando sin restricciones como El lo hace?
Juan lo dijo “Dios es Amor”… y si es amor… en que parte caben los castigos? No hay congruencia entre amar y castigar… aun cuando algunos pueden justificar el castigo como una forma de crecimiento y un medio para aprender… la verdad es que nunca fue castigo, sino mas bien el resultado del NO AMAR… o de no saber amar… los dóreles, las caídas… son resultado de nuestras acciones, y la forma en que aprendemos a ser mejores… no son en ningún caso el resultado de un Dios sediento de venganza….
Si mi actuar carece de amor… el resultado es necesariamente carente del mismo… insípido… no puedo pretender que este cargado de las cualidades que el amor conlleva si hago las cosas por hacerlas, por cumplir, por obligación… o bien sentiré forzado a cargar en dicha tarea algo del amor que por esencia llevamos… entonces debemos estar ciertos que el resultado no será el mejor, sino vacio, vago… inconsistente tal vez… falto de ese requisito único… insustentable en el tiempo, aun cuando pueda parecer lejos lo mejor…
Hoy me ha tocado enfrentar situaciones complejas en la vida de personas a las que quiero, unos que toman decisiones fuertes, y tal vez no correctas que terminaran afectando a terceros… otros que se sienten como un velero a la deriva sin fuerzas para subir velas y partir… uff… otros con complicaciones tal vez peores… los veo y me da mucha pena… me dan ganas de remecerlos y recordarles los monitos de “Angel, la niña de las flores” jajaja eso que buscas tan encarecidamente jamás salió del patio de tu misma casa, de tu propio corazón…
El Dios de hoy es un Dios diferente al que nos quisieron “vender” y que algunos pretenden aun continuar, es un Dios cargado de fuerzas y amor por nosotros, que no tiene, ni tiempo, ni espacio para odiar, sentimiento que no está acorde a su Grandeza y Maravilla… tampoco es un Dios inalcanzable… etéreo, el está ahí, en las cosas más simples en los lugares menos esperados a la vuelta de la esquina o simplemente sentado en la cabecera de tu cama esperando para conversar contigo unos minutos antes de dormir… o quizá ahí esperando a que despiertes para ser parte de tu planificación del día…
El es parte de tu vida, El siempre esta, aunque no lo quieras, no lo veas, o no lo sientas, El está… sabe que los medios, el tiempo, los espacios, los amigos… que se yo, la vida misma, no te deja verlo, lo tapa… el sigue ahí… cuidándote con ganas y con todas sus fuerzas… esperando a que te detengas dos minutos de tu día… lo saludes, le des los buenos días, no quiere que le des las gracias, solo que te enteres de que esta ahí… y le permitas tomar tu mano para continuar la difícil senda de la vida…
Date un tiempo…
Con el tiempo y los años me di cuenta que al fin la historia siempre fue otra… que el “Dios Castiga”, no era más que una forma de forzarte a hacer o no hacer cosas basándose en las mediciones de bueno o malo hechas por otros… que al fin Dios no iba a tomarse el tiempo de tomar los estándares de algunos para ver si tu actuar era o no bueno y te castigaría con las penas más increíbles de la vida… es lamentable que pese a todo algunos continúen manteniendo dicha idea…
Me duele cuando veo que aun existe quienes se aferran al poder por medio del desconocimiento, del miedo, construyendo una cultura del terror, limitando a un Dios increíble, maravilloso, habido de llenarnos de lindos regalos cada dia, desde el sol cuando sale, hasta los pajaros o la lluvia… siguen manteniendo la idea fija de un Dios escondido en una central de comunicaciones verificando por medios tecnológicos (o divinos) si tu haces bien o haces mal para apretar el botón rojo del castigo… lo peor sigue siendo no el castigo sino que las bases para verificar si eres bueno o malo, son las dadas por otros pares, seres humanos tan imperfectos como tu, o aun peores…
Yo después de una vida he llegado al convencimiento mas pleno de que Dios no tiene, ni quiere tener el tiempo, ni las ganas de hacerlo… si es Padre, le interesara, le importara, le gustara… dedicarse a castigar a sus hijos? O preferirá ver como hacen uso de su regalo mas preciado, el “libre albedrio”, y elijen vivir la vida amando sin restricciones como El lo hace?
Juan lo dijo “Dios es Amor”… y si es amor… en que parte caben los castigos? No hay congruencia entre amar y castigar… aun cuando algunos pueden justificar el castigo como una forma de crecimiento y un medio para aprender… la verdad es que nunca fue castigo, sino mas bien el resultado del NO AMAR… o de no saber amar… los dóreles, las caídas… son resultado de nuestras acciones, y la forma en que aprendemos a ser mejores… no son en ningún caso el resultado de un Dios sediento de venganza….
Si mi actuar carece de amor… el resultado es necesariamente carente del mismo… insípido… no puedo pretender que este cargado de las cualidades que el amor conlleva si hago las cosas por hacerlas, por cumplir, por obligación… o bien sentiré forzado a cargar en dicha tarea algo del amor que por esencia llevamos… entonces debemos estar ciertos que el resultado no será el mejor, sino vacio, vago… inconsistente tal vez… falto de ese requisito único… insustentable en el tiempo, aun cuando pueda parecer lejos lo mejor…
Hoy me ha tocado enfrentar situaciones complejas en la vida de personas a las que quiero, unos que toman decisiones fuertes, y tal vez no correctas que terminaran afectando a terceros… otros que se sienten como un velero a la deriva sin fuerzas para subir velas y partir… uff… otros con complicaciones tal vez peores… los veo y me da mucha pena… me dan ganas de remecerlos y recordarles los monitos de “Angel, la niña de las flores” jajaja eso que buscas tan encarecidamente jamás salió del patio de tu misma casa, de tu propio corazón…
El Dios de hoy es un Dios diferente al que nos quisieron “vender” y que algunos pretenden aun continuar, es un Dios cargado de fuerzas y amor por nosotros, que no tiene, ni tiempo, ni espacio para odiar, sentimiento que no está acorde a su Grandeza y Maravilla… tampoco es un Dios inalcanzable… etéreo, el está ahí, en las cosas más simples en los lugares menos esperados a la vuelta de la esquina o simplemente sentado en la cabecera de tu cama esperando para conversar contigo unos minutos antes de dormir… o quizá ahí esperando a que despiertes para ser parte de tu planificación del día…
El es parte de tu vida, El siempre esta, aunque no lo quieras, no lo veas, o no lo sientas, El está… sabe que los medios, el tiempo, los espacios, los amigos… que se yo, la vida misma, no te deja verlo, lo tapa… el sigue ahí… cuidándote con ganas y con todas sus fuerzas… esperando a que te detengas dos minutos de tu día… lo saludes, le des los buenos días, no quiere que le des las gracias, solo que te enteres de que esta ahí… y le permitas tomar tu mano para continuar la difícil senda de la vida…
Date un tiempo…
Que palabras más bonitas, ojalá todos se dieran un poquito de su tiempo para leer estas lineas.
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